Para esta entrega elegimos presentarles un clásico de la cocina argentina. El bien amado y salvador Pejerrey al roquefort.
Esta especie acuatica, tan codiciada por los pescadores deportivos, puebla tanto el estuario del Rio de la Plata, como las lagunas argentinas, como Ríos y arroyos y nuestro imponente mar.
Entre las especies conocidas, ya que al día de hoy los científicos todavía no se ponen de acuerdo en este punto, podemos citar
Odonthestes bonariensis (pejerrey común o Flecha de Plata), Odonthestes perugiai (pejerrey juncalero), Austroatherina incisa (cornalito o pejerrey enano), Austroatherina smitti (corno), Atherinichtys platensis
(pejerrey panzón).
Al ser un pez
esencialmente planctófago, que complementa su dieta con camarones, pequeños cangrejos, moluscos y peces forrajeros (especialmente cornalitos y mojarras), el sabor del mismo dependerá del lugar de donde se extraiga y de la dieta que tenga, variando siempre el mismo entre mas o menos amargo o mas o menos fuerte en su sabor a pescado.
Para esta receta vamos a utilizar pejerrey de la Salada de Madariaga, éste tiende a tener un sabor poco amargo en la boca, pero es un pez de consistente sabor a pescado, lo que hace que dependiendo del tipo de comensal que tengamos usemos salsas fuertes que anulen ese bouquet.
Así pues pongamos manos a la obra con esta receta, simple pero muy efectiva.
INGREDIENTES
1 kilo filetes Pejerrey
40 gramos de manteca
100 gramos de ricota
Jugo de 2 limones exprimidos
125 grms de crema de leche
150 gramos de queso roquefort
1 Kilo Papas hechas rejilla
Sal, pimienta negra en grano, nuez moscada: a gusto.
Comencemos por preparar los filetes de pejerrey, hay dos estilos, filette y mariposa, yo para esta receta los prefiero filete, es decir, de cada pez sacar los dos costados despinados y separados como se ven en las fotos laterales.
Esto es mejor para poder acomodarlos y distribuirlos bien en la asadera al momento del horneado. Obviamente y para que la receta se luzca despues, los filetes tienen que estar totalmente despinados.
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